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Perfil deLola CastañedaKuxtal Residences

La colección de casas en Antigua que apostó todo por el turismo justo cuando el mundo se cerró

Lola Castañeda dejó la fotografía, el diseño y una tienda de regalos para dedicarse de lleno a Kuxtal Residences. Su historia es la de una guatemalteca que entendió la hospitalidad como un oficio mucho antes de que el país lo notara.

Es temprano en Antigua Guatemala y dentro de la casa todavía no hay huéspedes despiertos. El piso de barro guarda el frío de la noche. Alguien ha dejado el café listo, las cortinas a medio abrir, las flores cambiadas. Desde la terraza, la ciudad colonial aparece despacio entre cúpulas y empedrado, y al fondo, los volcanes. La casa no se siente como un hotel. Se siente como si alguien viviera ahí y, por unos días, hubiera decidido prestártela completa. Esa sensación —difícil de fabricar, imposible de improvisar— es exactamente lo que Lola Castañeda lleva más de una década persiguiendo.

Las casas en Antigua desliza para ver más
Casa Kuxtal Antigua — espacio interior. 01 / 06
Casa Kuxtal Antigua — espacio interior. 02 / 06
Casa Kuxtal Antigua — espacio interior. 03 / 06
Casa Hermano Pedro — propiedad de Kuxtal en el casco colonial de Antigua. 04 / 06
Casa Hermano Pedro — propiedad de Kuxtal en el casco colonial de Antigua. 05 / 06
Tercera casa de la colección Kuxtal en Antigua. 06 / 06

Una fotógrafa que terminó en el negocio de la hospitalidad.

Kuxtal Residences es una colección de casas de lujo en alquiler en Guatemala. La palabra no es decorativa: kuxtal significa vida en lengua maya, y la idea de fondo es que el huésped no llegue a hospedarse, sino a vivir un lugar como si fuera suyo.

Somos casas en alquiler en Antigua Guatemala, donde más que un hospedaje hacemos sentir a los huéspedes en su propia casa.

Lola Castañeda, administradora de Kuxtal Residences

Castañeda no venía del turismo. Trabajaba como fotógrafa y diseñadora gráfica, y además sostenía una tienda de regalos en la Ciudad de Guatemala. Ese ojo —el de quien sabe componer una imagen, cuidar un detalle, pensar una marca— terminó siendo el cimiento de todo lo que vino después. Desde el primer día, el equipo detrás del proyecto no quiso un negocio improvisado. Quisieron algo hecho en serio: con marca propia, con estética y con una obsesión por los detalles que, en la hospitalidad guatemalteca de entonces, no abundaba.

Dos casas, una feria en Nueva York y la apuesta por hacerlo en serio.

Al inicio eran solo dos casas. Para conseguirles huéspedes, Castañeda hizo algo poco común para un emprendimiento chapín de ese tamaño: cruzó el continente. Viajó a Nueva York, a una feria de destinos de bodas, para promover una de las propiedades ante un mercado internacional que apenas empezaba a mirar a Antigua como escenario de celebraciones. En paralelo, se metió en eventos dentro de Guatemala para construir también un segmento local.

Esa doble apuesta —afuera y adentro— revela algo del carácter del proyecto desde temprano.

1979

El año en que la Unesco inscribió a Antigua Guatemala en la Lista del Patrimonio Mundial. Durante décadas, su oferta de alojamiento se repartió entre hoteles boutique y casas particulares de calidad despareja. Kuxtal entró a ese paisaje no como un cuarto más, sino como una experiencia diseñada de principio a fin.

La hospitalidad va más allá de ofrecer un lugar: es entender al cliente, lo que busca.

Lola Castañeda, administradora de Kuxtal Residences

Cuando el turismo se detuvo.

El camino no fue una línea recta. La industria de la que depende Kuxtal —el viaje, la celebración, la llegada de extranjeros— es de las primeras en sentir cualquier sacudida del país. El 3 de junio de 2018, la erupción del Volcán de Fuego golpeó a Guatemala. Más allá de su dimensión humana, que el país aún recuerda con dolor, el episodio enfrió la llegada de visitantes a la región. Poco después llegó la pandemia, y con ella la parálisis casi total del turismo internacional.

Para un negocio que vivía de huéspedes de afuera, era el peor escenario posible. Pero fue ahí, en el momento más incierto, donde Lola tomó la decisión más importante de su historia. Cuando el turismo nacional se volcó hacia Antigua —guatemaltecos buscando escaparse sin salir del país—, ella leyó la señal. Cerró su tienda de regalos en la capital y se dedicó al cien por ciento a Kuxtal.

Una colección, no una casa.

Hoy Kuxtal es bastante más que aquellas dos propiedades. Es una colección que se extiende por La Antigua —en el corazón empedrado de la ciudad— y se abre hacia las afueras, hacia una residencia amplia rodeada de naturaleza con vistas a los volcanes Fuego, Acatenango, Agua y Pacaya.

La Reunión · entre los volcanes desliza para ver más
Tercera casa de la colección Kuxtal. 01 / 06
La Reunión — propiedad de Kuxtal a las afueras de Antigua, con vista a los volcanes Fuego, Acatenango, Agua y Pacaya. 02 / 06
La Reunión — propiedad de Kuxtal a las afueras de Antigua. 03 / 06
La Reunión — propiedad de Kuxtal a las afueras de Antigua. 04 / 06
La Reunión — propiedad de Kuxtal a las afueras de Antigua. 05 / 06
La Reunión — propiedad de Kuxtal a las afueras de Antigua. 06 / 06

Cada casa está pensada con su propia personalidad arquitectónica, y todas se ofrecen administradas y con personal, desde chef privado hasta un equipo que cuida cada estadía.

Ese equipo es, para Castañeda, el verdadero diferenciador. Lo que más la enorgullece no es una casa ni una cifra, sino su gente: personas que están con ella desde el inicio y a quienes ciertos huéspedes recurrentes piden por su nombre, año tras año.

Con un buen equipo se puede llegar lejos.

Lola Castañeda, administradora de Kuxtal Residences

Cuando se le pregunta qué no podría copiar nadie aunque lo intentara mañana, su respuesta no apunta a las casas ni a la decoración. Apunta a lo intangible: la experiencia acumulada, la forma de resolver, la atención. Es el tipo de ventaja que no se compra, se cultiva.

Lo que se entiende solo al entrar.

Castañeda resume su filosofía en una frase que ordena todo lo demás: cada huésped que cruza la puerta no es una reserva, es una historia que su equipo se propone honrar.

Cada huésped es una historia.

Lola Castañeda, administradora de Kuxtal Residences

Al atardecer, esa misma casa de la madrugada vuelve a llenarse. Un huésped regresa de caminar el empedrado, el chef enciende la cocina, alguien del equipo —de los que llevan años, de los que piden por nombre— enciende las luces de la terraza mientras los volcanes se apagan en el horizonte. Lo que Castañeda ha sostenido a lo largo de los años no se mide en metros ni en estrellas, sino en esa convicción tan sencilla y tan difícil de sostener: que un buen equipo, puesto a servir bien, puede llevar un negocio guatemalteco tan lejos como quiera ir. Y que la mejor manera de mostrarle al mundo el nivel de hospitalidad de Guatemala es, simplemente, hacer sentir a cada persona como en su propia casa.

Fuentes citadas

  1. Kuxtal Residences — sitio oficial y descripción de las propiedades.
  2. Antigua Guatemala, inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1979.
  3. Erupción del Volcán de Fuego, 3 de junio de 2018 — referencias en Wikipedia y la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, Naciones Unidas).

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